Preparación desde la niñez: Dirigido a Padres
Con la colaboración de Yvette Maita y Mariana Moncada
Todo cambio trae una crisis y toda crisis es producto de un cambio. Pocos cambios son tan radicales en la vida como la unión de dos vidas en matrimonio. Hasta ese momento cada uno vivía su vida, a partir de ahora vivirán una vida juntos.
Una parte esencial del matrimonio es la renuncia a aspectos importantes de la propia vida. Pudiera ilustrarse como dos ríos que se unen para formar un solo afluente. Inevitablemente, los caudales con diferentes temperaturas, densidades, y cursos se acoplarán formando violentos rápidos peligrosos para todos en su interior, hasta que, eventualmente, lograrán unificar sus diferencias en las deliciosas aguas de un afluente en curso hacia su destino. Mientras más diferentes sean cursos de los ríos, más violento será el choque.
El gran problema de la actualidad es la tendencia hacia el individualismo en todos los aspectos de la vida. Desde que pequeños somos instruidos a pelear para nosotros mismos y por nosotros mismos. Mi vida, mi carrera, mi casa, mis hijos, mis costumbres, mis maneras. Y cuando llega el cónyuge con sus propios modos, planes, y sueños ocurre el terrible e inesperado choque.
Este problema se deriva, en parte, por la ausencia paterna o materna en tantos de nuestros hijos. Sea por divorcio, fallecimiento, exceso de trabajo, o simplemente cansancio de sus padres, muchos niños crecen hoy sin la influencia constante de uno de sus padres.
Esta situación tiene consecuencias desastrosas para su futura interacción con personas del sexo opuesto, y peores consecuencias para las relaciones interpersonales que tendrá con su futuro cónyuge.
Los padres ayudan a los niños a identificar las diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres
La presencia de los dos padres en la crianza de los hijos es esencial para que comprendan las diferencias fundamentales en el comportamiento, reacciones, y expectativas entre un hombre y una mujer.
La presencia de los dos padres, más que enseñar activamente a los niños acerca de la diferencia entre un hombre y una mujer los prepara de un modo pasivo, son un ejemplo viviente de las diferencias en el comportamiento en los sexos masculino y femenino.
Nuestra educación para la familia es deficiente
Hoy muchas familias están formadas por solo uno de los dos padres. Los hijos crecen en entornos truncados, con poca o ninguna interacción con una figura paternal o maternal amorosa. En ese sentido, muchos jóvenes llegan hoy al matrimonio sin un buen modelo paternal o maternal que imitar, y mucho menos con un modelo funcional de matrimonio que seguir. A falta de un estándar, idealizan el matrimonio a partir de novelas, películas, o relatos sensacionalistas de sus artistas favoritos.
Los padres de hoy, demasiado atareados para perder el tiempo en la educación de sus hijos permiten que ellos crezcan como fieras que se adaptan por sí mismas al ambiente, corrigiendo los errores a medida que aparecen y comprándoles nuestra libertad al precio de una educación superficial. Nos sentimos agobiados, incapaces, extenuados. No sabemos cómo educar a los hijos a la vez que atendemos los problemas a diario. Abrumados, damos tiempo a lo más importante dejando para un después que nunca llega lo que menos dominamos: la educación de nuestros hijos hacia su futuro.
Los hijos de hoy, notando nuestra enajenación, toman el control, dictan su destino, establecen reglas que nos fuerzan a seguir. Imponen su carácter en un chantaje emocional que drena el poco tiempo que tenemos para nosotros mismos. La educación se vuelve una tortura que nos deja exhaustos, y ellos son dejados a su propio curso, felices por el momento, van como un barco a la deriva a chocar con el mismo témpano de hielo que chocamos nosotros. Pero estamos demasiado atolondrados para explicarles las reglas de navegación, demasiado agotados para pelear con ellos y por ellos.
Nunca se está listo para ser padre, es cierto, son nuestros hijos quienes nos enseñan a serlo. Sin embargo, no pueden ser ellos quienes nos dicten hacia dónde los guiaremos. Ellos nos pueden enseñar el cómo, pero no el hacia dónde. Nuestra generación es una generación, mayormente, descendiente de matrimonios destruidos. Como muchos no fuimos preparados para el matrimonio, hemos ido dando tumbos por nuestras vidas tratando de hacer lo mejor posible a medida que descubrimos qué funciona y qué no, y a nuestro inmenso desconocimiento se suma el hecho de que tenemos que enseñar a nuestros hijos cómo no cometer errores que ni siquiera podemos identificar.
La paternidad/maternidad fue diseñada por Dios para que transmitiéramos a nuestros descendientes lo que hemos recibido de nuestros padres más lo que hemos aprendido durante nuestra vida, a fin de evitar que ellos tropiecen con los mismos obstáculos que nos marcaron a nosotros. Si esta sabiduría práctica es transmitida de padres a hijos, cada generación será un poco más capaz que la anterior.
Pero la triste realidad es que, en nuestro fracaso, nuestros hijos terminan creciendo con menos preparación que nosotros.
Una nueva oportunidad
Cada fracaso deja una huella en nosotros, un trauma que nos predispone hacia otro fracaso. Si somos sinceros, nuestra vida es el conjunto de altibajos que cada vez son menos altos y cada vez son más bajos. Herederos de quienes nos antecedieron llevamos la terrible carga de nuestras historias. Y aquí estamos, delante de nuestro gigante sin saber cómo enfrentarlo. Ojalá pudiera empezar todo de nuevo.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
2 a los Corintios 5:17
Cristo te da la oportunidad de comenzar de cero. Si este ha sido tu caso, levántate y decídete a marcar un nuevo comienzo para ti y para tu familia. Tú puedes ser el instrumento de Dios para la transformación de la historia de tu familia. Toma tu cruz, enamórate de tu misión, paga el precio y prepara a tus hijos para un futuro mejor ¡Pocas alegrías en la tierra se comparan a la de ver a nuestros hijos triunfar y ser felices en medio de las dificultades!
Consejos para afirmar el futuro de nuestros hijos
Si esto has decidido, toma ánimo, estas son algunas ideas que te pueden ser útiles en ese sentido.
Empieza lo antes posible
La preparación hacia el matrimonio debe comenzar lo antes posible en la vida de nuestros hijos. Entre antes interioricen y abracen como suyos los principios y propósitos individuales que deben perseguir en la familia y las diferencias entre un hombre y una mujer, más rápido adaptarán sus sueños en ese sentido, y orientarán sus vidas hacia la vida en conjunto con otra persona, quien ya no vendrá a interrumpir los sueños, sino a complementarlos.
Enfócate en la esencia no en la apariencia
Muchos padres se empeñan porque sus hijos se vean bonitos, o saquen buenas notas, o aprendan a portarse bien. Sin embargo, aunque todo eso es bueno, todo, en realidad, es solo una herramienta para modificar su carácter. He aquí algunos contrastes que te pueden ayudar a ver la diferencia
- Ser inteligente no significa ser sabio. Inteligencia es saberse los números (por ejemplo) – Sabiduría es saber lidiar con las personas y situaciones.
- La estética es diferente a la ética. Verse bien, no significa estar bien por dentro.
- Ser popular es diferente a ser bueno. A veces por ser buenos ser buenos se paga un precio pasajero, con una recompensa duradera. Pero el malo recibe una recompensa pasajera y paga un precio duradero.
- Tener dinero no significa ser de buena familia.
- El orgullo no es sinónimo de dignidad.
Los padres conocen a sus hijos mejor que todos, y percibe dónde están las deformaciones de su carácter que tienden hacia la maldad. Es por eso que priorizarán la enseñanza de valores eternos.
Contrario a lo que dicen muchos el amor verdadero no es ciego, no oculta los defectos, los reconoce y ama a pesar de ellos. Un padre o madre incapaces de percibir los problemas en el carácter de sus hijos estarán imposibilitados de dirigir sus esfuerzos para ayudar a sus hijos en la preparación hacia la vida.
- No existen mentiras blancas, ni las verdades relativas. La verdad es singular, es una sola. Existen criterios sobre la verdad, pero la verdad es una sola. Lo que está mal está mal y punto, aunque todos lo aplaudan.
- Los sentimientos no pueden regir lo correcto de lo incorrecto, hacer algo porque se siente bien no justifica lo que se hizo. Ni nosotros ni nuestras emociones son el centro del universo. Debemos sembrar la empatía.
- Antes de actuar se debe pensar. La razón ayuda a prever el daño a nosotros y a otros. Aunque es bueno dar libertad a las emociones, su variabilidad hace que sea un fundamento inestable para la toma de decisiones. Nuestros hijos deben aprender a pensar antes de hacer, para prever y después de hacer para aprender.
- La subjetividad no puede determinar cómo vemos al mundo. El análisis objetivo de las cosas ayudará a comprender la realidad. La subjetividad busca lo abstracto de las cosas, no se percata de los detalles. Nuestros hijos deben ir más allá de lo subjetivo, abstracto, superficial. Hoy la información nos llega por medio de adjetivos ofensivos o corteses, pero no son los adjetivos que otra persona pone sobre una información lo que nos debe decir si es buena o mala, sino nuestro propio análisis de los detalles puntuales.
- La inocencia no depende de nuestros sentimientos de culpa. Hemos encallecido nuestros corazones contra lo que nos molesta hasta el punto de instintiva o intencionalmente acallar nuestras conciencias. Llega un momento en que vivimos “libres” amordazando los remordimientos. Enseñar a nuestros hijos a juzgar con justo juicio es esencial para el futuro que vivirán en familia.
- El perdón no es un derecho, es una gracia, el arrepentimiento es su condición. Muchos hoy en día se conforman con pedir disculpas de mala gana exigiendo el perdón, olvidando que el arrepentimiento se manifiesta con frutos, no solo con palabras o lágrimas. La cultura bíblica del perdón y el arrepentimiento deben ser firmemente inculcadas en nuestros hijos: Debe haber arrepentimiento cuando se hace algo (con retribución), y toda vez que alguien pide perdón con arrepentimiento, debe ser perdonado (Vea: Razones por la que los cristianos no deben Perdonar incondicionalmente).
Cuando un padre descubre que su hijo está siendo desviado del buen camino, se enfocará en ir modelando poco a poco el corazón de su bebé y traerle de vuelta al camino de justicia.
Es importante enseñarles tanto como podamos en esta etapa de su vida, y tanto como ellos puedan asimilar cuidando sus tiernos corazones. La enseñanza desde pequeños tiene menos que ver con el contenido y más con la esencia de las cosas. Todo lo que podamos inculcar en su carácter desde pequeños formará parte de sus vidas en el futuro. Si permitimos que nuestros hijos sean egoístas desde pequeños, entonces cuando adultos estarán tan acostumbrados a ese modo de ser que ese será su “normal”.
Enseñar el principio de la toma de decisiones
La vida está llena de inesperados giros que nos sorprenden, para bien, o para mal. Cada uno de estos giros deja una huella en nosotros que nos sugestiona hacia el futuro que tenemos por delante. Cuando estos giros provocan decepciones, las huellas que dejan en nosotros pueden ser dolorosas y nos predisponen hacia lo malo.
Algunos de estos giros no son traídos por la vida o por el destino, sino por las malas decisiones, por el fracaso en alcanzar el pleno potencial para el que fuimos diseñados. La Biblia dice:
Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Proverbios 4:18

Nadie “cae en pecado” (vea: ¿Cuáles son los peores pecados del mundo?). Como si de repente tropezara con una piedra que no vio. La realidad es que el fracaso, ocurre debido a una serie de malas decisiones que tomamos conscientemente, las que nos van alejando de la sabiduría.
Toda decisión trae consecuencias. El enfoque de toma de decisiones actual está en lo efímero, en lo transitorio, en lo pasajero. Si enseñamos a nuestros niños a tomar decisiones basados en la satisfacción inmediata no debiera sorprendernos que en un futuro continúen con esa conducta. A nuestros hijos debemos enseñarles a tomar buenas decisiones y las consecuencias de las malas decisiones. Debemos enseñarles a apostar por lo bueno al precio que sea, y a rechazar lo malo, al precio que sea (vea Cuando me Cierran todas mis Puertas).
Recuerda, el matrimonio será el mayor examen de sus vidas y el contenido que irá a examen será su corazón. Forma el carácter de tu bebé desde ahora y garantizarás un 50% del examen (el otro 50% dependerá de la pareja que Él escoja).
Si desde ahora le ayudas a forjar su carácter, y a tomar buenas decisiones, estarás incrementando grandemente la posibilidad de éxito en su vida. Formarás a una persona con un carácter listo para enfrentar los problemas de la vida con el mejor carácter posible, y a una persona que sabrá escoger a su futura pareja por encima de los placeres pasajeros.
Enséñales la honradez
Con la toma de decisiones viene, además, la responsabilidad, somos responsables de nuestras palabras y acciones, no solo hacia el pasado, sino hacia el futuro.
Te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios.
Proverbios 6:2
Los niños deben aprender desde pequeños a ser fieles a lo que dicen, y a asumir las consecuencias futuras de sus palabras y acciones. Un niño debe tratar a cada palabra que diga como a una promesa que hace. En medio de los errores de la niñez, los padres amorosos sabrán aprovechar cada palabra dicha sin pensar, cada frase lanzada al aire, como una buena oportunidad de aprendizaje.
Así, los niños aprenderán a pensar lo que dicen antes de expresarlo, aprenderán además a ser responsables, constantes, y a tener dominio propio.
Un buen modo de apuntalar estas enseñanzas es ponernos de acuerdo con nuestros hijos y darles a escoger entre varias responsabilidades en la familia. Cada tarea que se les da, es una oportunidad de forjar su carácter y habilidades, y para nosotros de pasar tiempo con ellos y conocer cómo reaccionan a situaciones incómodas y de presión. Obsérvalos cuando juegan, cuando creen que estás ausente tienden a mostrar otra faceta de su conducta.
¿Cómo sé qué es bueno y qué es malo?
El mejor punto de referencia para saber qué es bueno o malo se encuentra en Dios, Él es la suma expresión de la ley moral. La Biblia es Su Palabra. Hay muchos textos en las Escrituras que abundan en sabiduría en ese sentido, el libro de Proverbios, el de Eclesiastés, los Evangelios, las Epístolas, el Sermón del Monte, los Salmos, y muchos más.
Forjando su autoestima
Nuestros hijos vivirán en un mundo que bombardeará y socavará constantemente su criterio sobre sí mismos. Las presiones sociales, los fracasos laborales, la escasez económica, los desaires amorosos, las enfermedades, los estándares de las modas; todo esto hará presión sobre nuestros hijos para hacerles creer que no valen, que son insuficientes, y que son un fracaso.
En la niñez es donde comenzamos a forjar el amor propio. La autoestima debe ser equilibrada, pero firme. Deben aprender a valorarse y respetarse a sí mismos y a su cuerpo, y aprender a establecer, exigir y demandar respeto por sí mismos.
Aunque no lo parezca, la autoestima tiene mucho que ver con la empatía. Los niños que respetan a otros se respetan a sí mismos (Mateo 22:39). Las ofensas, el bullying, y el maltrato verbal o físico son problemas que van a tener siempre. Los padres previsores proveerán de estrategias sanas a sus hijos para salir adelante en situaciones extremas que amenacen su amor propio.
Igualmente, los niños desde pequeño deben ir aprendiendo a identificar las características de otras personas, y a aceptar a los que tienen criterios, características, y personalidades diferentes.
Hay diferencia entre niñas y niños
Será importante ahora mismo que al varón le enseñes el respeto hacia las niñas, tratándolas como vaso frágil pues son menos fuertes físicamente que los varones y más sensibles emocionalmente también.
Y a las hembritas les enseñes el respeto hacia los varones, a establecer reglas de distanciamiento y protección sexual, aunque ellas no entiendan por qué, también a comprenderlos pues son menos perspicaces que ellas y más torpes también. La niñez es una etapa donde se potencian y afirman en cada uno de ellos las responsabilidades de su sexualidad, establecidas por Dios desde la creación, más adelante hablaremos de ello.
Es importante, además, que comprendan que un día van a unir sus vidas con otra persona. Y que para esa persona se están preparando. Y ello implicará que fortalezcan sus capacidades espirituales, emocionales, intelectuales, físicas, y económicas.
De nuevo: la sociedad a nuestro alrededor busca enfocarlos hacia la independencia y la satisfacción emocional, pero nosotros buscamos una capacitación integral.
Recuerda, a las niñas deben enseñarles a esperar un rey al que apoyar, y a los varones a buscar una reina que la apoye.
Enseñarles a caminar con Dios
Aunque hemos mencionado varios aspectos que debemos enseñar a nuestros hijos pensando en la familia que formarán en su futuro lejano, el fundamental y más básico es cómo ser amigos de Dios, cómo caminar con Dios.
Caminar con Dios es una garantía de éxito y crecimiento en medio de las dificultades:
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Romanos 8:28
Hay varios aspectos que se debe inculcar en nuestros hijos
La comunión con Dios.
Note que no digo: ‘la oración a Dios’, sino ‘la comunión con Dios’. Aunque debieran ser términos equivalentes no lo son por su énfasis. Normalmente la oración es en un solo sentido, mientras que la comunión es el momento en que tenemos un encuentro personal con Dios en oración.
Además, les vamos a enseñar a notar la:
- Providencia. Que es la mano de Dios moviéndose de modo imperceptible en cuestiones cotidianas.
- Respuesta a la oración: Que implica, por supuesto enseñar a orar a nuestros hijos, animarles a orar por necesidades específicas. Y además a notar cuándo Dios responde, es animarles a darle gracias. No desanime sus oraciones cuando parezcan necesidades insignificantes o sin sentido. La fe de un niño es sorprendente, y Dios se deleita en responderles de maneras maravillosas.
- La sabiduría de la Palabra de Dios: Es importante enseñar a nuestros hijos el sano consejo de Dios. Alrededor nuestro, la sociedad destina miles de millones de dólares a enseñar secularismo, banalidad, y pecado a nuestros hijos. Con enseñarles una pequeña clase de escuela dominical no es suficiente. Desde pequeños deben aprender las enseñanzas y el tenor de las Escrituras: el amor de Dios, las consecuencias del pecado y el sacrificio maravilloso en la cruz, pero también cómo evitar el error, cómo lidiar con el dolor, cómo reaccionar a la maldad, cómo enfrentar una crisis. La Biblia abunda en sabiduría para sus vidas.
El Gozo de Dios
El verdadero gozo, cuando somos capaces de reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas nos satura y rebosa. Contrario a lo que piensa el mundo, ser cristianos no es ser aburridos. Y pecar no es diversión.
Nuestros hijos deben aprender a divertirse en contextos cristianos con otros cristianos. Y nosotrs debemos proveerles de actividades donde puedan descubrir la sana alegría de la libertad gloriosa de los hijos de Dios (Romanos 8:21). El gozo del cristiano es nuestra fortaleza en situaciones adversas (Nehemías 8:10), es nuestro punto de referencia ante enseñanzas mundanas, es nuestra medida de cuánto comprendemos a Dios. Si usted garantiza que su hijo aprenda a gozarse en un contexto sano y cristiano, cuando crezca y le ofrezcan otras opciones no tan santas, si las prueba (quizás eso sea inevitable) al compararlas se dará cuenta de dónde está la luz y dónde las tinieblas. Habrá logrado un sentido de pertenencia que le dirá al corazón del joven «esto no es lo mío».
Conclusión
En esta etapa, por supuesto, buscarás pasar tiempo de calidad con tu hijo. Tiempo de calidad es tiempo para ustedes dos. No es tiempo juntos mientras haces otras cosas. Es tiempo juntos, conversando, jugando, donde lo más importante del mundo es él y tú. Además, buscarás acercar a tu hijo y a ti mismo a una iglesia evangélica donde se predique la verdadera Palabra de Dios y pasarán tiempo en comunión con otros creyentes e hijos de creyentes.
Anexo
Diferencias en el comportamiento de un hombre y una mujer
| Aspecto | Hombres | Mujeres | |
| El cerebro | Son más perceptivos y tienden más a la acción. | Son más intuitivas y analíticas, tienen más inteligencia emocional. Además son más empáticas y sensibles. | |
| Memoria | Son más propensos a tener problemas de memoria, olvidan fechas y eventos. | Aunque las mujeres también olvidan esta tendencia es menos fuerte en ellas. | |
| Ejercicios físicos | Los hombres sudan más, pero reemplazan la masa muscular que pierden más fácilmente que las mujeres. La edad les afecta menos en cuanto mantener buena forma física. Además sudan más. | Estar en buena forma es más difícil para las mujeres. | |
| Malas noches | Dormir mal es más dañino para las mujeres, provocando en ellas problemas psicológicos, angustia, enfermedades cerebro vasculares, y diabetes 2. | ||
| Manejo de las discusiones | prefieren huir de la discusión o no decir nada sin importar que no sirva de nada para resolverla. También optan por decir mentiras o evitar tocar ciertos temas que puedan ocasionar altercados. Pueden llegar de forma más rápida a la agresión | manejar los asuntos de las relaciones. Generalmente están en la posición de traer a colación y perseguir cosas que les gustaría cambiar. Utilizan como práctica para terminar las discusiones el llanto, cambian de tema o no dejan de hablar. Pueden ser manipuladoras y no son concisas con sus opiniones | |
| Manejo del dolor | Las mujeres sienten el dolor de forma diferente a los hombres, generalmente tienen un umbral de dolor más bajo. Pero responden mejor al dolor que los hombres.[i] | ||
| Lenguaje no-verbal[ii] | Son más perceptivas al lenguaje no-verbal. | ||
| Evaluación de situaciones de riesgo, crisis y toma de decisiones | Los hombres toman mayores decisiones de riesgo. Por esta razón los hombres son más sobrios en situaciones de estrés y presiones extremas. | Las mujeres se preocupan más que los hombres, tienden a percibir un riesgo mayor que el real en algunas situaciones, y a sentirse más ansiosas. Sus emociones en este sentido son más intensas. Por esta razón, las mujeres son más sensibles al estrés (el doble de propensas que los hombres). | |
| Atención a los detalles eróticos[iii] | En general, menos deseos a mantener caricias, su erotismo está más concentrado en los genitales. Percibe las caricias en zonas no-genitales como muestras de afecto o cariño, no como mensajes eróticos | En general, sienten menos deseos a las relaciones sexuales, el erotismo femenino está más repartido por todo el cuerpo. Por tanto, son más sensibles a las caricias en zonas-no genitales. | |
| Apertura emocional | Los hombres no comparten sus sentimientos, guardan silencio. Pueden hablar fácilmente de diversos temas, desde cultura hasta deporte, pero evitan hablar de sus emociones. | Las mujeres comparten sus sentimientos con otras personas más fácilmente, y no solo lo hacen incidentalmente, sino que planifican hacerlo acordando conversar sobre temas delicados con amigas para apoyarse mutuamente. | |
| Manejo de la agresividad | Los hombres tienden a dejar salir sus conflictos internos en conductas que pueden ser incluso violentas y traerles problemas sociales. | Las mujeres tienden a ser más introvertidas, volcando en su interior lo que les molesta, y callándolo, de modo que incluso pase desapercibido. | |
| Percepción de la estética[iv] | Perciben mejor las distancias y movimientos rápidos | Tienen más capacidad para diferenciar más colores que los hombres. Además son capaces de distinguir matices cromáticos. | |
| Malas noches | Son más resistentes a las noches de trabajo. | Las mujeres son más afectadas emocional e intelectualmente por las noches de desvelo. | |
| Memoria | Los hombres son más propensos a tener problemas de memoria | Las mujeres tienen mejor memoria | |
| Fantasías sexuales | No hay diferencias significativas, ambos tienen fantasías sexuales por igual, aunque ambos las manejan de modos diferentes. | ||
| Tendencia a la conversación | Tienden a hablar menos que las mujeres | Las mujeres hablan más que los hombres. | |
| Orientación espacial | Se orientan mejor que las mujeres, son capaces de tomar atajos, y de ubicar mejor los puntos cardinales |
[i] https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0120334712000081#:~:text=Al%20evaluar%20estos%20factores%20se,en%20especial%20el%20receptor%20%CE%BA
[ii] https://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140411/54404891829/dos-sexos-dos-lenguajes.html
[iii] http://lasexologia.com/mujereshombres-diferentes-en-su-erotica
[iv] http://www.nationalgeographic.es/noticias/ciencia/salud-y-cuerpo-humano/la-visin-de-los-hombres-y-las-mujeres-es-diferente?utm_source=amp&utm_medium=link
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