1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
(Mateo 5:1-12 [RV60])
Introducción
¡Somos una raza poderosa!
Los hombres hemos escalado el Everest, hemos ido al Polo Norte, hemos llegado al corazón de África, y a la cima de la Cordillera de los Andes. Los hombres hemos recorrido decenas de miles de kilómetros a pie atravesando continentes. Hemos vencido pandemias, terremotos, huracanes, conflictos mundiales. Hemos vencido la ignorancia al batallar noches sin dormir con tal de descubrir verdades ocultas por la ciencia y comprender.
Vienen a mi mente personalidades mundiales como
- Alejandro el Grande, quien conquistó todo el mundo conocido hasta su época yendo a caballo con todo su ejército desde Europa hasta la India
- Marie Curí y su esposo, quienespasaron noches sin dormir al descubrir los efectos de la radiación y ello les costó la vida
- Galileo Galileo, quien sostuvo, a pesar de las amenazas de iglesia católica, el eliocentrismo del sistema solar y el movimiento de la tierra
- Magallanes, quien demostró la circunferencia de la tierra a costo de su propia vida navegando alrededor del mundo y descubriendo el estrecho que lleva su nombre al sur de América
- Carlos J. Finlay, quien descubrió el agente transmisor de la fiebre amarilla demostrando su hipótesis en sí mismo
Hay algo increíblemente poderoso en los seres humanos
Las bienaventuranzas
¿Qué es lo que nos impulsa a seguir adelante?
En los corazones de los hombres hay muchos anhelos, por la paz, el amor, las riquezas, el éxito, el reconocimiento, la familia, la tranquilidad, la alegría. Creo firmemente que no existen hombres puramente buenos, ni hombres puramente malos. Incluso el más bueno tiene maldad en sí, e incluso el más perverso, en su maldad anhela la tranquilidad y la alegría.
Si tuviera que definir el anhelo de la humanidad en una sola palabra utilizaría la palabra que usa la Biblia bienaventurados.
Y al leer este pasaje estamos leyendo el manual del Creador, del Diseñador, diciéndonos hacia dónde debemos dedicar nuestros esfuerzos con tal de sentirnos realizados, exitosos, felices.
Es como leer el manual del fabricante diciéndonos cómo utilizar una cocina que acabamos de comprar para lograr el propósito de una buena experiencia culinaria.
Las recomendaciones de Jesús nos dicen, además, cómo se supone que deberíamos funcionar, y cómo se supone que no deberíamos funcionar.
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Saltar)
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. (ver con el v.6)
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Justicia humana vs justicia divina
Cuando hablamos humanamente de justicia hablamos de aquello que creemos que “justamente” nos corresponde. Y esa convicción de “justicia” que nos corresponde la exigimos incluso cuando nada hemos hecho al respecto. Hoy el mundo, a un aspecto de esa justica, le llama “derechos humanos”. Refiriéndose a lo que corresponde universalmente a cada ser humano.
- A la vida
- A la integridad física y moral
- A la libertad personal
- A la seguridad personal
- A la igualdad ante la ley
- A la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión
- A la libertad de expresión y de opinión
- De protesta
- A la libertad de movimiento o de libre tránsito
- A la justicia
- A una nacionalidad
- A contraer matrimonio y fundar una familia
- A participar en la dirección de asuntos políticos
- A elegir y ser elegido a cargos públicos
- A formar un partido o afiliarse a alguno
- A participar en elecciones democráticas
- A la propiedad (individual y colectiva)
- A la seguridad económica
- A la alimentación
- Al trabajo (a un salario justo y equitativo, al descanso, a sindicalizarse, a la huelga)
- A la seguridad social
- A la salud
- A la vivienda
- A la educación
- A participar en la vida cultural del país
- A gozar de los beneficios de la ciencia
- A la investigación científica, literaria y artística
- A la paz
- Al desarrollo económico
- A la autodeterminación
- A un ambiente sano
- A beneficiarse del patrimonio común de la humanidad
- A la solidaridad
Pero cuando hablamos bíblicamente de justicia nos referimos a una actitud que sale de lo profundo el corazón (v.6)
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados (Saltar)
Mateo 5:6
La Verdadera justicia es arriesgada
y se manifiesta en obras de valor.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Mateo 5:10
Es curioso que las Bienaventuranzas terminen con esa palabra “padecen” (v.10) y luego:
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Mateo 5:11
Éxodo Capítulo 23 dice:
No admitirás falso rumor. No te concertarás con el impío para ser testigo falso. 2 No seguirás a los muchos para hacer mal, ni responderás en litigio inclinándote a los más para hacer agravios; 3 ni al pobre distinguirás en su causa. 4 Si encontrares el buey de tu enemigo o su asno extraviado, vuelve a llevárselo.5 Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo. 6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito. 7 De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío.7 No recibirás presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras de los justos. 9 Y no angustiarás al extranjero; porque vosotros sabéis cómo es el alma del extranjero, ya que extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. 10 Seis años sembrarás tu tierra, y recogerás su cosecha; 11 mas el séptimo año la dejarás libre, para que coman los pobres de tu pueblo; y de lo que quedare comerán las bestias del campo; así harás con tu viña y con tu olivar.
(Exod 23:1-13 [RV60])
Éxodo y toda la Biblia nos muestra por qué fuimos creados FUERTES, PODEROSOS, para luchar por la justicia con las armas de Dios y los métodos de Dios.
Al leer este pasaje, seamos sinceros, alguna parte nos conmovió con rechazo en lo profundo del corazón. Y sino aquí, quizás en la Biblia alguna parte de este libro de justicia (Hebreos 5:13) nos asusta y estremece. Hace falta valor y coraje, y fortaleza, y dignidad, y dominio propio para llegar a ser bienaventurados, verdaderamente felices.
12 Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;
14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
(Mateo 7:12-14 [RV60])
Conclusión
Es impresionante como comienza el Salmo 23,
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
(Salmo 23:1 [RV60])
¿Cuánto vas a luchar por ser bienaventurado? ¿feliz? ¿Cuánto vas a arriesgar? ¿En qué derramarás tus fuerzas?
El amor de Dios se manifiesta en levantarte como pregonero y modelo de justicia ante un mundo injusto y confundido.
Vienen a mi mente grandes hombres y mujeres de Dios quienes han peleado históricamente por la justicia de Dios y han sido criticados durante su tiempo por el amor con que se han derramado por la humanidad y les ha costado padecimientos, pero difícilmente podamos calcular la huella gloriosa de paz que han dejado alrededor de quienes le rodearon en su tiempo y para generaciones posteriores.
- David Livingstone
- Hudson Taylor (fundó unas 125 escuelas en la China)
- William Carey (fundó la primera Universidad en la India, tradujo la Biblia, por primera vez al Bengalí, al Oriya, al Assamese, al Marati, al hindi, y al sánscrito)
- Martin Luther King (pacifista inspirado en los evangelios por la lucha pacífica, su legado inspiró a naciones enteras a luchar pacíficamente por sus derechos conforme al modelo bíblico de justicia y paz)
- Jorge Müller (evangelista fundador del orfanato de Bristol en Inglaterra durante su vida cuidó y sostuvo a unos 10 024 niños huérfanos y les dio estudios, y fue rechazado por muchos por esa razón, estableció 117 escuelas que ofrecieron educación a más de 120 mil personas).
- Cristo Jesús, dejó su trono para mostrarnos la luz, y morir para darnos vida eterna, en su legado billones de personas han transformado sus vidas y familias para siempre. Y su impacto es incalculable en la vida de miles de millones de testimonios de la manifestación gloriosa del reino de Dios sobre las vidas de los hombres
¿Dónde estás tú? ¿Cuán cerca estás de la bienaventuranza de Dios? ¿Del propósito de Dios para tu vida?
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