¿Para qué se usa el diezmo en la Iglesia de Dios?

Diezmos y Ofrendas en iglesia cristiana
Diezmos y Ofrendas en iglesia cristiana

Esta es una pregunta que muchos se hacen en círculos cristianos y no cristianos. El tema del diezmo ha sido usado durante mucho tiempo como crítica contra las iglesias cristianas y su relación con el dinero.

En este artículo tengo la intención de abordar tres elementos relacionados con la administración de la economía de la iglesia.

  • 1. Diezmos y ofrendas, ¿cuál es la diferencia? ¿Son bíblicos?
  • 2. Uso de los diezmos y ofrendas
  • 3. Administración de los diezmos y ofrendas

Comencemos por el principio.

¿Cuál es la diferencia entre el diezmo y las ofrendas?

La Ofrenda

La Biblia habla de ofrendas voluntarias que el pueblo de Israel llevaba al altar en cada reunión de adoración (Éxodo 20:24). Estas ofrendas voluntarias (Levíticos 22:18) eran gestos de adoración que se quemaban en el altar de bronce, ofrecidas en holocausto a Dios. Pero también eran ofrendas materiales que no eran para el holocausto, sino para la construcción y mantenimiento del Tabernáculo (Éxodo 35:5).

Israel entrega ofrendas para edificar y sostener el taberrnáculo
Israel entrega ofrendas para edificar y sostener el taberrnáculo

En el Nuevo Testamento, la costumbre se mantiene en las iglesias, que recogían las ofrendas cada primer día de la semana (los domingos cuando se reunían).

“Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas” (1 Corintios 16:2)

El Diezmo

En las Escrituras, el diezmo precede al pacto mosaico; desde los tiempos de Abraham se practica el diezmo, la figura que nos ayuda a conectarnos con Dios. Abraham presentó a Melquisedec los diezmos de todos los bienes que había ganado en el combate para recuperar a su sobrino Lot (Génesis 14:17).

Siglos después, Dios lo establece como un estatuto para Israel de la mano de Moisés, su siervo, para el sostén de los sacerdotes y levitas, quienes no tendrían heredad en Israel, sino el ministerio en el tabernáculo de Dios (Números 18:21).

En el Nuevo Testamento no se registra que la iglesia primitiva diezmara; sin embargo, sí tenemos registros de Jesús recomendando diezmar:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mateo 23:23).

Jesús y el diezmo
Jesús y el diezmo

Algunas personas afirman que el diezmo se abolió con la abolición de la Ley, y por tanto ya no es necesario diezmar. Pero este argumento presenta tres problemas:

  • 1. El diezmo es una práctica instituida desde Abraham, el Padre de la Fe; precede a la Ley.
  • 2. Con Jesús no se “abolió la ley”, se “cumplió” (Mateo 5:17-18).
  • 3. Jesús sí abolió en su carne los mandamientos expresados en ordenanzas de la ley (Efesios 2.15, Colosenses 2:14-20); estas ordenanzas y decretos se refieren a las leyes ceremoniales (sacrificios, purificaciones, templo, etc.).

Las leyes del antiguo Israel se dividían entre tres:

  • 1. Ley Moral: Diez Mandamientos, principios éticos, etc.
  • 2. Ley Civil: Leyes para Israel como nación, no aplican para los no israelitas.
  • 3. Ley ceremonial: Sacrificios, ofrendas, purificaciones, templo, etc.

¿En qué categoría de la ley mosaica cae el Diezmo?

En ninguna, pues, como ya dijimos antes, el diezmo precede a la ley. En Efesios 2:15, Pablo argumentaba que las ordenanzas creaban un muro de separación entre hebreos y no hebreos. El diezmo no separaba; de hecho, parte del diezmo se utilizaba para ayudar a los extranjeros (Deuteronomio 14:29).

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mateo 25:25)

Es por eso que Jesús afirma: “Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello (el diezmo)”:

¿En qué se usan los diezmos y las ofrendas?

Contrario a lo que se supone y rumora en muchos lugares, en la mayoría de las iglesias cristianas el diezmo no es el “salario del pastor”. Algunas personas incluso hacen matemáticas e imaginan astronómicos salarios y que ser pastor es un negocio “redondo”.

La realidad, no obstante, es diferente. El diezmo se utiliza en la iglesia para pagar los gastos mensuales como agua, luz, gas, impuestos (sí, las iglesias cristianas pagamos todo eso), gastos logísticos para eventos ministeriales, para misiones, jóvenes, niños, matrimonios, mujeres, ancianos, asistencia social para viudas, huérfanos, enfermos, salario del personal de la iglesia (administradores, secretarias, tesoreros, etc.) y, por supuesto, el salario pastoral.

En todas las iglesias de Dios se recogen ofrendas, pero las ofrendas varían cada mes; un mes pueden ser “fuertes”, otro mes “flojas”. Esto se convierte en una pesadilla administrativa, pues es imposible así poder planificar a largo plazo inversiones y proyectos ministeriales y de ayuda social en los meses siguientes si no se tiene conocimiento de la entrada económica aproximada que tendrá la iglesia.

Es aquí donde el diezmo juega un papel importante y planificador. Cuando una iglesia tiene buenos diezmadores (no me refiero a cantidad, sino a constancia), el equipo administrativo puede conocer con cierta aproximación de cuánta economía podrá disponer en tres meses y así planificar compras o inversiones necesarias para el desarrollo de la iglesia, o eventos costosos para algún ministerio en específico, o si se puede o no arreglar tal parte del edificio que está dañado, etc.

El diezmo es un flujo relativamente estable en la iglesia y ayuda a planificar la economía para el desarrollo, sostén y avance del reino de Dios en la tierra.

Instituido por Dios para el sostén y administración del tabernáculo y los que en él sirven, hoy es una herramienta útil para la administración y sostén de la iglesia y los que en ella sirven, que “es necesario hacer”, como dijo Jesús.

planificación económica en la iglesia local
planificación económica en la iglesia local

¿Cómo se administran los diezmos y las ofrendas?

En la mayoría de las iglesias cristianas, el diezmo no lo administra el pastor. Dependiendo del sistema de gobierno, hay un cuerpo de ancianos o diáconos elegido por la iglesia, que es elegido por la comunidad de creyentes cada cierto tiempo entre los cristianos maduros y de buen testimonio.

Este cuerpo de ancianos o diáconos no son ministros, sino obreros laicos maduros, quienes en reuniones formales determinan cómo se usa el dinero de la iglesia. En estas reuniones el pastor puede estar presente y generalmente presenta planes y proyectos económicos que son aprobados por esta junta; es la junta quien determina el salario pastoral atendiendo factores sociales y económicos que ellos mismos evalúan.

Reunión de diáconos o ancianos en la iglesia local
Reunión de diáconos o ancianos en la iglesia local

Hay otros tipos de gobierno eclesial donde el pastor sí tiene más potestad sobre el uso de la economía de la iglesia, y el cuerpo de ancianos tiene un rol más de supervisión para evitar excesos y promover la transparencia.

En el 99 % de las iglesias, el pastor no gestiona directamente la economía; para eso hay un “tesorero”, que será un miembro de la iglesia local de confianza elegido o aprobado por el cuerpo de ancianos. Es él quien desembolsará la economía para las diferentes necesidades de la iglesia según los acuerdos establecidos del consejo de ancianos y los presupuestos asignados para cada área de servicio de la iglesia.

El tesorero será responsable de llevar el libro de actas, registrando las entradas y salidas, y de dar informes trimestrales, semestrales o anuales a la iglesia local en una asamblea ordinaria o extraordinaria y de responder las preguntas de la iglesia sobre el uso de la economía en el período en que se está informando.

Lógicamente, cada movimiento económico no se consulta con todos los miembros de la iglesia; eso sería una locura administrativa y retrasaría la toma de decisiones, además de que haría difícil y casi imposible ponernos de acuerdo, especialmente en iglesias grandes.

Tampoco es recomendable que el pastor tome solo estas decisiones, por eso el rol del cuerpo de ancianos elegido por la iglesia y en representación de la iglesia es tan importante.

La iglesia, no obstante, tiene la oportunidad de presentar sus dudas públicamente en las Asambleas Ordinarias o Extraordinarias que se convoquen.

Sé que este tema puede ser un poco tedioso, sobre todo la parte administrativa. Pero no dudo de que a algunos les llame la atención y satisfaga alguna de sus dudas. Si tiene alguna pregunta adicional, trataré de responder todos los comentarios que ustedes dejen abajo.


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