Semana Santa, Miércoles de Silencio
Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua. 2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo. 3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce; 4 y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. 5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. 6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.
Lucas 22:1-6
Lo que ocurre el miércoles de la última semana de Jesús sobre la tierra no queda claro por los relatos de los evangelios. Algunos asumen que se queda en Betania para estar a solas con los discípulos y descansar. Se cree, sin embargo, que fue el miércoles que Judas decidió finalmente traicionar a Jesús.
Las Escrituras cuentan cómo la relación entre Jesús y los principales líderes religiosos de la época fue deteriorándose. Sus declaraciones de ser Hijo de Dios, sus milagros, la entrada triunfal a Jerusalén, y la purificación del templo fueron colmando el vaso de la paciencia de los religiosos.
Jesús definitivamente nunca se llevaría bien con la religiosidad. Para ese entonces, la Biblia dice que:
“los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo”
Lucas 22:2
La conspiración debía ser secreta. Pues, aunque tenían gran autoridad política y religiosa, no querían perder el favor y respaldo del pueblo. El rejuego político de las apariencias estaba en pleno apogeo, fingir ser temeroso de Dios y honestos es la premisa de quienes juegan a las religiones. Los religiosos temían perder el respeto del pueblo y el favor del gobierno romano imperante. Si el pueblo escuchaba las enseñanzas de Jesús verían claramente cómo acercarse correcta y directamente a Dios, verían las mentiras de los fariseos, dejarían de respaldar sus estafas. Si el Roma veía una amenaza en el nuevo Rey de los judíos, enviaría sus legiones a aplastar la supuesta rebelión. En la mente de los fariseos se justificaba el asesinato de Jesús para un bien mayor, el de la religiosidad, el del estatus quo politico.
Sin saberlo, los fariseos tenían no un aliado, sino un director. Satanás estaba obrando detrás de todas sus maquinaciones. Y mientras ellos conspiraban, el Adversario seducía a uno de los discípulos de Jesús, Judas Iscariote.
“Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce”
Lucas 22:3
¿Pueden los demonios entrar en los cristianos?
Esta es una pregunta que muchos cristianos hacen hoy en día. Sobre todo, con el auge del neo-pentecostalismo. Generalmente, cuando se responde esta pregunta en otros círculos, se recurre a testimonios de experiencias en cristianos de diferentes partes del mundo. Sin embargo, sabemos que las experiencias espirituales pueden ser confusas y deben juzgarse todas contrastándolas con las Escrituras (1ra a los Corintios 14:29; 2da de Pedro 1:19).
Es por esa razón prefiero buscar respuesta a esa pregunta en las Escrituras. Primeramente, debo desglosar la pregunta en partes:
- ¿Pueden
los demonios entrar en los cristianos? - ¿Pueden
los cristianos tener demonios?
¿Pueden los demonios entrar en los cristianos?
Para responder afirmativamente la primera pregunta y teniendo en cuenta toda la Escritura que habla de cómo Dios protege a sus hijos, sería necesario entonces encontrar pasajes que respalden la entrada de demonios en los cristianos.
Hay dos pasajes importantes a compartir aquí.
El texto que estamos analizando aquí, con Judas Iscariote (Lucas 22:3), y el pasaje cuando Jesús reprende a Pedro llamándole Satanás (Marcos 8:33).
Comenzando por el segundo pasaje, el texto no afirma que Pedro estuviera poseído o algo así, Jesús, simplemente, le llama Satanás, que significa “adversario”, que es precisamente lo que Pedro hacía, se oponía a los planes de Dios.
En el pasaje de hoy, es evidente que Satanás si “entró” en Judas. Así que lo que nos quedaría es ver si Judas era cristiano.
Aunque la Biblia dice que era uno de los Doce discípulos de Jesús, hay otros pasajes que sugieren que nunca fue un verdadero seguidor de Jesús, aunque mantenía las apariencias.
Jesús dice que Judas era “hijo de perdición” (Juan 17:12), sabía que robaba (Juan 12:6) del dinero que era donado para los pobres, y sabía que en el fondo de su corazón Judas no estaba limpio (Juan 13:11).
Entonces, Judas no era cristiano, solo lo aparentaba. Hablaba como cristiano, andaba con cristianos, caminaba como cristiano, oraba como cristiano, pero en lo profundo de su corazón, amaba otras cosas más que a Jesús.
Hay innumerables promesas en la Biblia de protección de Dios sobre sus hijos. Somos templo del Espíritu Santo, no templo de Satanás y sus demonios, por tanto, Satanás no entra en los cristianos, sino el Espíritu Santo.
Hay un detalle importante a tener en cuenta aquí, estamos hablando de verdaderos cristianos. No de cristianos que no pecan, sino de cristianos que temen a Dios. Cristianos que viven tomando su cruz cada día, arrepintiéndose de sus pecados, adorando y orando a Dios en espíritu y verdad, personas que aman a Dios con todo su ser. Cuando vivimos aferrados a la misericordia de Dios, Dios nos bendice y protege.
Note que Satanás no entra en Pedro cuando Pedro niega a Jesús, ni en los discípulos cuando huyen despavoridos ante la captura de su maestro. Ni entran demonios en David cuando asesina adultera. Dios protege a sus hijos que le temen y aman.
¿Pueden los cristianos tener demonios?
La segunda pregunta plantea una disyuntiva diferente. Si una persona se convierte a Cristo, pero ya tenía presencia de espíritus inmundos en su vida, al convertirse a Cristo, ¿puede tener demonios todavía?
Hay un pasaje en la Biblia que puede darnos una respuesta a esta pregunta, 2da a los Corintios 7:1 dice:
“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”.
2da a los Corintios 7:1
Sabemos cuáles son las contaminaciones de la carne (Gálatas 5:22ss), y la única explicación para que un cristiano, redimido por la sangre de Cristo necesite limpiar su espíritu es que al venir a Cristo aún tiene presencia de entidades espirituales impuras.
Una última pregunta: ¿Por qué permitió Jesús que Judas estuviera entre los 12?
Hay una parábola que explica este comportamiento de Jesús. La parábola del trigo y la cizaña, la parábola señala la intención de Jesús de no separar todavía los buenos de los malos dentro de su iglesia. Debemos recordar, que, como veíamos en tercer mensaje de esta Semana Santa, correspondiente al Martes: “¿Estamos en los tiempos del fin?”, una de las señales de los tiempos del fin es como muchos “cristianos” se alejan del camino de la iglesia, tal como ocurre a Judas.
Alrededor nuestro, incluso en las iglesias, muchas veces estamos rodeados de personas que, como Judas, roban del dinero del pueblo de Dios, estafan, adulteran, mienten, abusan, y por alguna misteriosa razón, todavía siguen allí. Con el tiempo, algunos hasta se vuelven más poderosos e incluso llegan a ostentar altos cargos en el liderazgo.
Usando métodos no-cristianos de manipulación, murmuración, mintiendo, y engañando retienen estos puestos de poder por años y engañan a muchos con su falsa piedad. Pero Dios sabe, Jesús sabe, y muchos cristianos que saben sufren ofuscados.
Personalmente conozco algunos Judas en mi entorno cristiano, ante la presión muestran su maldad, y en lugar de arrepentirse de sus pecados, le dan la vuelta a la situación para retener su posición y seguir haciendo de las suyas.
De alguna manera Dios parece estar usando a esos falsos creyentes para pulir a su pueblo
“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo”
Proverbios 27:17
La Biblia registra la historia de cómo los hermanos de José, a pesar de su maldad, fueron el instrumento de Dios para salvar a Israel:
“Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo”.
Génesis 50:20
Termino con un pasaje conocido por todos los creyentes:
Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 8:36-39
Dios sigue estando en control, sus planes no han cambiado, y los malvados no lo engañan. Incluso cuando parece que la maldad está prosperando, en realidad, Dios está llevando a cabo sus planes para bien de su pueblo y su gloria.
El final de Judas no fue el que él soñó, como tampoco lo será el del que juega con la gracia de Dios y menosprecia la sangre del pacto
¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?
Hebreos 10:29
En realidad, Dios extiende misericordia cada día sobre los pecadores, hasta un límite, como veíamos en el mensaje de esta semana del Lunes, la Maldición de la Higuera estéril. Tome, un momento para analizar su vida, aférrese a la misericordia de Dios y arrepiéntase de sus pecados, tome la senda angosta y busque perseverar en lo bueno, cueste lo que cueste, y verá la recompensa del Espíritu Santo en su vida y la paz de Dios.
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