Los 10 mandamientos de Dios fueron dados al pueblo de Israel sobre el monte de Sinaí, todo el pueblo escuchó la voz de Dios y los mandamientos, más de 2 millones de personas fueron testigos de este evento. Más adelante Dios mismo entregó a Moisés unas tablas de piedra con estas leyes.
Como revelación de Dios, los mandamientos, han demostrado ser una ley universal aplicable a todas las épocas, culturas, y sociedades. Los 10 mandamientos, además, han demostrado ser elementos fundacionales de los principios legales y de justicia de todas las naciones.
Hoy, en una época donde lo bueno se confunde con lo malo, donde lo malo se exalta como correcto, y lo bueno se critica como necedad, donde cada cual puede tener su propia versión de la realidad, se difumina lo correcto de lo incorrecto.
Aun más, una tendencia actual es decir que todas las religiones conducen a Dios, y muchas personas argumentan que Dios tiene muchos nombres y lo importante es creer sin enfatizar tanto en qué dios sea. Lo que hace que muchos anden de un lado para otro creyendo acercarse a Dios buscando sus propias versiones de Él en diferentes religiones que se contradicen entre sí y contradicen lo que Dios ha dicho. La mayoría de los expertos en diferentes religiones y cuestiones espirituales no dejan de reconocer la importancia espiritual y revelacional de la Biblia como un libro que definitivamente inspirado por Dios.
Por esa razón, he querido utilizar la Biblia para exponer lo que Dios ha revelado como sus 10 Mandamientos a la humanidad, y las consecuencias de no obedecerlos.
Estaré citando directamente el pasaje del segundo libro de la Biblia, Éxodo 20, que se refiere a este evento en la historia de Israel.
Exod 20:1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:
Exod 20:2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Primer Mandamiento
Exod 20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Segundo Mandamiento
Exod 20:4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
Exod 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,
Exod 20:6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
Tercer Mandamiento
Exod 20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
Cuarto Mandamiento
Exod 20:8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo.
Exod 20:9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;
Exod 20:10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.
Exod 20:11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
Quinto Mandamiento
Exod 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Sexto Mandamiento
Exod 20:13 No matarás.
Séptimo Mandamiento
Exod 20:14 No cometerás adulterio.
Octavo Mandamiento
Exod 20:15 No hurtarás.
Noveno Mandamiento
Exod 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
Décimo Mandamiento
Exod 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Nota final
Contrario a lo que piensan muchos, los mandamientos de Dios no están diseñados para eliminar nuestro disfrute de la vida, ni son contrarios a los placeres diseñados por Dios en esta vida, sino totalmente a favor de ellos. Cada mandamiento es presentado con el propósito de que el ser humano viva una vida plena y abundante con Dios, consigo mismo, y con los que le rodean. Es decir, si yo guardo los mandamientos de Dios, me beneficio a mí, beneficio a quienes me rodean, y a su vez, ellos me benefician a mi y a sí mismos al hacerlo.
Una pregunta importante
¿Has violado alguna vez uno solo de los mandamientos de Dios? ¿Varios? ¿Todos?
La implicación de que este sea el modelo legal de Dios es la misma que en el mundo secular, político, y social de hoy. Si violamos una sola de las leyes establecidas en nuestro país, y somos atrapados, debemos cumplir sentencia, sea una multa, cárcel, y en algunos países la muerte.
El problema con los 10 Mandamientos es que Dios lo ve todo y no hay modo de escapar de Él. Por tanto, si hemos violado uno solo, ya tenemos sentencia, y el juicio y condenación de Dios están sobre nosotros.
¿Cómo escapar? Esto explica la decadencia social a nuestro alrededor, y en nosotros mismos. Vivimos bajo la condenación de Dios, bajo maldición por nuestra desobediencia a la ley de Dios. Y lo peor es que, en su justicia, Dios no puede dejar de ser justo, y nosotros reconocemos culpables.
Ante esta situación muchos tienden a ignorar la situación «ese es un tema que no me interesa, y por tanto no me afecta», otros a exigir diciendo «Dios tiene que perdonarme», y algunos otros se resignan diciendo «yo soy así, sé que no puedo cambiar, qué le voy a hacer». Pero la justicia de Dios sigue firme y nuestras vidas sin su perdón y bendición.
¿Qué hacer?
Tengo una buena noticia para ti, Dios ha provisto una esperanza, una salida de esta condena. La muerte de Jesús en la cruz y su resurrección fueron el modo en que Dios ejecutó justicia sobre ti a causa de tu pecado, solo que Él se puso en tu lugar y recibió todo el castigo que tú merecías.
Pero su santidad y majestad eran tales que ni la muerte pudo retenerle, y por eso resucitó victorioso tres días después para ofrecerte esa misma vida que Él había conquistado.
Jesús dijo:
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. 17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.
Ven a Dios pidiendo perdón por tus infracciones, por tus pecados contra Él y otras personas, estáte dispuesto a cambiar tu modo de vivir para vivir una vida plena y abundante según el diseño de Dios.
Entonces entregale tu corazón a Dios y acepta el regalo de Jesús, quien fue condenado en tu lugar para que tú pudieras vivir en libertad y gozo abundantes.
Te recomiendo, si lo has hecho, busca una iglesia evangélica cerca de ti donde te puedan explicar bien todos los regalos y bendiciones de Dios para ti, donde te puedan ayudar a seguir peleando y venciendo estos terribles problemas en tu vida, y donde encuentres a otros creyentes que puedan ayudarte con sus propias experiencias a seguir descubriendo más de Dios.
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